Remite a un caracol, a una escalera, a un espiral, que sube, que baja, y me da la sensación que cualquiera de los personajes podría jugar con ese reloj y llevarlo arbitrariamente a la hora que quiera. ¿Será porque lo sostiene la mujer del centro? Da ganas de entrometerse a cambiar los cartelitos y las cosas de lugar, por su dinamismo. Soy anrok, pero no me toma la contraseña, nose porque
qué chulada, maría!!!
ResponderBorrary qué diferente, pero me encanta.
Remite a un caracol, a una escalera, a un espiral, que sube, que baja, y me da la sensación que cualquiera de los personajes podría jugar con ese reloj y llevarlo arbitrariamente a la hora que quiera. ¿Será porque lo sostiene la mujer del centro?
ResponderBorrarDa ganas de entrometerse a cambiar los cartelitos y las cosas de lugar, por su dinamismo.
Soy anrok, pero no me toma la contraseña, nose porque
Gracias, Sara.
ResponderBorrarAndrea, justamente, esa es la historia... las tres Fernandas son la misma en distintos tiempos, pasado, presente y futuro...
Beso
y si, eso es un reloj. Muy original! Lindo María!
ResponderBorrarHermosa ilustración, María!!! Besos
ResponderBorrarLeicia, Nora, gracias! Besoooooss.
ResponderBorrarEstá muy buena la ilustración!!!Igual que el resto que ví del libro!!
ResponderBorrarTe mando un beso.
Un beso, Poly. Gracias.
ResponderBorrargenialllllll
ResponderBorrarGracias, Bett.
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